VeriFactu para instaladoras: qué es, cuándo te obliga de verdad y cómo llegar sin sustos
Te ha llegado el mensaje por WhatsApp: “con lo del VeriFactu tienes que cambiar ya el programa de facturar o te caen multas”. Y a lo mejor hasta te han intentado colocar algo con prisa.
Respira. Ni es “ya”, ni es para tanto. Pero sí te viene, y conviene que sepas qué es y cuándo de verdad — sin que te metan miedo para venderte.
Vamos a ponerlo claro, sin jerga de asesor.
Qué es VeriFactu, en cristiano
VeriFactu es la respuesta de Hacienda al fraude en la facturación. En resumen: a partir de cierta fecha, tu programa de facturar tiene que cumplir unas reglas para que las facturas no se puedan trucar.
En la práctica, tres cosas:
- Facturas inalterables: una vez emitida, no se puede borrar ni cambiar por detrás. Nada de “ábreme el Excel y retócame ese número”.
- Encadenadas: cada factura lleva una huella de la anterior. Si falta una o alguien la manipula, se nota.
- Con QR (y opción de envío a la AEAT): cada factura lleva un código, y el software puede remitir el registro a Hacienda automáticamente.
O sea: se acabó la factura hecha en Word o en una plantilla de Excel suelta. Tiene que salir de un programa que cumpla.
¿A quién obliga y cuándo? (las fechas de verdad)
Aquí está el lío que aprovechan los que meten prisa. Separemos dos cosas:
- Los fabricantes de software ya tuvieron su plazo (mediados de 2025) para tener sus programas adaptados. Por eso oyes hablar de VeriFactu desde hace tiempo.
- Tú, como empresa que factura, tienes de plazo hasta 2027. En concreto, tras el aplazamiento del RD-ley 15/2025:
- Sociedades (S.L. y demás): desde el 1 de enero de 2027.
- Autónomos: desde el 1 de julio de 2027.
Así que no, no es obligatorio “ya”. Tienes año y pico largo por delante. Cualquiera que te diga que te multan mañana, te está vendiendo humo.
Qué cambia en tu día a día
Poco, si lo preparas con cabeza. Cuando te toque:
- Facturarás desde un programa que cumpla VeriFactu (de eso se encarga tu software o tu gestoría, no tú a mano).
- Tus facturas llevarán su QR y quedarán registradas sin que puedas retocarlas después.
- Se acaba la costumbre de la factura suelta en Excel o Word que luego se corrige “a ojo”.
No es un mundo nuevo: es facturar más ordenado y sin trampa. La mayoría de programas de facturación decentes ya lo traen.
No cunda el pánico: es una transición, no una emergencia
Lo importante hoy no es correr, es no quedarte el último. Con tiempo:
- Comprueba que tu programa de facturación (o tu gestoría) va a cumplir VeriFactu. Si ya usas uno serio, casi seguro que sí.
- Si aún facturas en Excel o en Word, ese es el que hay que cambiar — pero con calma, eligiendo bien.
- No compres nada con prisa “por el VeriFactu”. No la hay.
¿Y esto qué tiene que ver con los partes de trabajo?
Más de lo que parece, y aquí es donde de verdad pierdes horas. La factura sale del parte.
Si el técnico rellena el parte en papel, lo trae a oficina y alguien lo teclea para poder facturar, ese cuello de botella ya te cuesta tiempo hoy. Cuando la facturación esté regulada y todo tenga que cuadrar, se va a notar el doble.
Piénsalo al revés: parte digital → datos limpios → factura sin teclear. Arreglar lo que pasa antes de la factura es lo que de verdad te quita papeleo. VeriFactu te ordena la factura; el parte digital te ordena todo lo que viene antes.
Cómo lo vemos nosotros
En Mallvex no vendemos programas de facturación (para VeriFactu, tu gestoría o tu software de siempre te cubren). Lo nuestro es lo de antes: con Partes Digitales, el técnico rellena el parte en el móvil, el cliente firma, y el parte llega a oficina sellado y con los datos listos para facturar — sin teclear.
Trabajamos sobre todo con instaladoras de frío y clima, porque venimos de ahí y ese papeleo lo conocemos de primera mano.
Si quieres ver cómo quedaría un parte de los vuestros y cómo alimenta la factura sin papeleo, te lo enseñamos en 20 minutos. Y si tu caso no lo necesita, te lo diremos igual.
Nota honesta: esto es divulgación, no asesoría fiscal. Para las fechas y obligaciones exactas de tu caso, tu gestoría es quien manda. Lo que sí te garantizamos es que con VeriFactu no hay ninguna prisa que justifique comprar a lo loco.